Biografía de Mary Baker Eddy
 
  

Mary Baker Eddy (1821–1910) fue una influyente autora, maestra y guía religiosa estadounidense, conocida por sus ideas renovadoras sobre espiritualidad y salud, a las cuales les dio el nombre de Ciencia Cristiana. Ella presentó esas ideas en su obra principal, Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras, publicada por primera vez en 1875. Cuatro años más tarde fundó La Primera Iglesia de Cristo, Científico, en Boston, Massachusetts, la cual tiene actualmente iglesias filiales y sociedades alrededor del mundo. En 1908 lanzó el The Christian Science Monitor, uno de los periódicos más importantes, el cual ha recibido hasta la fecha siete Premios Pulitzer.

Nacida en una granja en Bow, New Hampshire, Mary fue la más joven de los seis hijos de Mark y Abigail Baker. Su educación formal fue interrumpida por períodos de enfermedad, pero cuando no estaba en la escuela leía y estudiaba exhaustivamente en su hogar, y desde temprana edad escribía textos en prosa y poesías. Sus padres buscaron la ayuda de médicos para sus dolencias, pero los tratamientos solo le traían alivio temporal. Fue criada en un hogar Congregacionalista profundamente religioso y ya a temprana edad se rebeló contra la doctrina Calvinista de la predestinación, y buscaba con frecuencia esperanza e inspiración en la Biblia y en la oración.

En diciembre de 1843, Mary Baker se casó con un promisorio joven contratista de la construcción, George Washington Glover, y se mudó con él a la región de las Carolinas. Él murió el siguiente mes de junio, tres meses antes del nacimiento de su hijo George. Mary encontró refugio y apoyo para ella misma y para el niño regresando al hogar de sus padres en New Hampshire, adonde permaneció hasta la muerte de su madre a fines de 1849. En 1850, todavía sufriendo recurrentes ataques de enfermedad y ahora ya sin la ayuda de su madre, se encontró sin otra opción que la de poner a George al cuidado de una ex-enfermera de la familia y su esposo.

En 1853, Mary Baker Glover se casó con Daniel Patterson, un dentista itinerante quien demostró ser poco fiable e infiel. Él la abandonó en 1866, y, después de vivir algunos años separada, se divorció de él en 1873 a causa de la deserción.

Luchando con una enfermedad contagiosa agravada por la pérdida personal, Mary Patterson estaba preocupada con las cuestiones de salud. Como muchos en su época, evitó los brutales tratamientos de la medicina del siglo XIX y sus peligrosos efectos colaterales. Buscó alivio en varios tratamientos alternativos de esos días, desde dietas hasta hidropatía (curas por el agua). Durante las largas ausencias del Sr. Patterson, estudió en profundidad homeopatía y empezó a sentirse intrigada por el énfasis que esta pone en la dilución de drogas hasta el punto en que las mismas casi desaparecen por completo del remedio. En un momento, experimentó con cápsulas sin medicamentos (actualmente conocidas como placebos) y llegó a la conclusión de que la creencia del paciente juega un poderoso papel en el proceso de curación. Al tiempo que investigaba estas nuevas formas de curación continuaba buscando alivio y comprensión en la Biblia, aún sintiéndose atraída por las curaciones registradas en sus páginas.

En 1862, mientras estallaba la guerra civil, Mary Patterson buscó ayuda de Phineas Quimby, un curandero muy conocido en Portland, Maine. Al comienzo su salud mejoró radicalmente bajo su tratamiento, que era una combinación de sugestión mental y lo que ahora podría llamarse toque terapéutico, pero pronto sufrió una recaída. Volvió a ver a Quimby, no sólo para que le de nuevamente tratamiento, sino también para aprender más acerca de su enfoque terapéutico. Pensando que Quimby había redescubierto el método de curación de Jesús, Mary pasó horas discutiendo e intercambiando ideas con él. Con el tiempo, llegó a la conclusión de que la técnica de Quimby dependía en gran medida de su fuerte personalidad y de su formación en la hipnosis, más que en algún principio divino, que ella sentía era lo que sustentaba el trabajo de curación de Jesús.

Un punto de inflexión se produjo cuando en 1866 cuando una severa caída en la acera cubierta de hielo la dejó en cama en un estado crítico. Quimby había muerto hacía apenas un mes, por lo que no pudo recurrir a su ayuda. Mary pidió su Biblia y, mientras leía el relato de una curación de Jesús, se encontró súbitamente bien. Más tarde, ella se refirió a este hecho como el momento en que descubrió la Ciencia Cristiana.

Mary Patterson no podía explicarles a los demás qué es lo que había ocurrido, pero ella sabía que era el resultado de lo que había leído en la Biblia. Su convicción creció en las semanas y meses subsiguientes, a medida que las dificultades eran vencidas con pruebas de curación espiritual aún más fuertes. Esto la condujo a nueve años de estudio intenso de las Escrituras, actividad sanadora, y enseñanza, que culminó con la publicación de “Ciencia y Salud” en 1875. En este libro identifica lo que para ella era la “ciencia” detrás del método de curación de Jesús. Como ella lo veía, las obras del Maestro eran divinamente naturales, y repetibles.

A través de los años Mary Baker Eddy enseñó su sistema de curación a cientos de mujeres y hombres los cuales a su vez establecieron exitosas prácticas de curación en los Estados Unidos y en el exterior. En 1877 se casó con uno de sus estudiantes—Asa Gilbert Eddy—quien le dio apoyo inquebrantable y el nombre por el cual llegó a ser más conocida.  Él falleció en 1882. Desilusionada porque las iglesias Cristianas de la época no aceptaran su descubrimiento, la Sra. Eddy inició su propia iglesia. En 1879 obtuvo los estatudos para La Primera Iglesia de Cristo, Científico, establecida para “conmemorar la palabra y las obras de nuestro Maestro, la cual habría de restablecer el Cristianismo primitivo y su perdido elemento de curación.” Dos años más tarde, fundó el Colegio Metafísico de Massachusetts, donde enseñó sus clases hasta 1889, momento en el cual cerró la institución para avocarse a realizar una tarea de revisión a fondo de “Ciencia y Salud”.

Como maestra, autora, y predicadora, Mary Baker Eddy fue guía del floreciente movimiento de la Ciencia Cristiana. En 1888 fue abierta una sala de lectura en Boston para sus escritos y otras publicaciones. En 1894, los Científicos Cristianos del área de Boston se mudaron a su primer edificio de iglesia propio (La Iglesia Madre), construído bajo la dirección de la Sra. Eddy. En 1895 publicó un manual para la iglesia, estableciendo directrices que son seguidas hasta el día de hoy. Es en este delgado volumen que ella proporcionó lo necesario para el ministerio laico en las iglesias de Ciencia Cristiana alrededor del mundo, con lectores elegidos localmente los cuales leen una “Lección-Sermón Bíblica” semanal consistente en pasajes de la Biblia y Ciencia y Salud con Clave de las Escrituras. La Sra. Eddy continuó su obra en 1898 con la fundación de la Sociedad Editora de la Ciencia Cristiana, la cual se convirtió en el hogar de edición de numerosas publicaciones lanzadas por ella y sus seguidores.

Es de remarcar que Mary Baker Eddy hizo su descubrimiento de la Ciencia Cristiana a mediados de su prolongada vida, en un momento en que las mujeres no podían votar y a las cuales por lo general les estaba prohibido estar en los púlpitos, seminarios y en la profesión médica. Ella continuó su obra hasta sus últimos días. Fue a la edad de 87 años, en respuesta a la prensa “amarilla” (los tabloides de esa época), que inició el periódico The Christian Science Monitor, con el propósito de “no hacer daño a nadie, sino bendecir a toda la humanidad.”

Mary Baker Eddy falleció el 3 de diciembre de 1910. En aquel momento, su iglesia estaba creciendo nacional e internacionalmente, y su libro mejor vendido estaba en proceso de ser traducido por primera vez (al Alemán). Cientos de tributos aparecieron en los periódicos alrededor del mundo, inclusive en el Boston Globe, el cual escribió: “Ella hizo una maravillosa y extraordinaria obra en el mundo y no hay dudas de que fue una poderosa influencia para bien.” 


Fuente: Traducción libre hecha en 2010 del original tomado de christianscience.com